15 + 4 =

6 + veinte =

Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
|
jueves 17 de agosto de 2017
Miqui Puig & ACP

Escuela de capataces

Miqui Puig & ACP

Miqui Puig ha llevado al extremo el axioma de «valió la pena esperar». Su nuevo disco es un inmenso adjetivo calificativo que, lejos de recargar el mensaje, lo redondea con la elegancia del que sabe sacar la estatua de su encierro quitando sin problemas la piedra sobrante.

Qué: Disco (edita LAV Records/Buenritmo)

Bienvenido de vuelta seas, Miqui Puig. Aquí está de nuevo el que cantaba Bonito es con soniquete zangolotino, el anfitrión hertziano en aquél Can Tuyus, el DJ que nunca se fue, el culo inquieto, el tipo que llevaba casi una década sin sacar material nuevo sin que nadie osara adjetivar ese barbecho. Hablamos de un creador que sublima la singularidad inherente a todo hijo de vecino por la vía de la elegancia: en este caso, además, lo hace acompañado por su banda de los directos, ACP (Agrupació Cicloturista Puig).

En esta gavilla de nuevas canciones escritas a medias con Marc Botey asoma el espíritu juglar y arlequin de David Byrne y el mechón más despeinado de Morrissey; un tema como El chico que gritaba acid solo se entienden a plenitud si los años de Madchester te pillaron con diecimuchos o veintipocos, con la guitarra haciendo en la práctica la función de secuencia, pero se disfruta igual a la primera escucha desprejuiciada.

Por supuesto, asoma el morro fino –Los Módena o La hora del brindis son los ejemplos más palmarios– de un tipo que lleva el concepto gourmet más allá de la mesa o el atuendo. Un poco de vendaval teddy en Cuidado con los perros, neorromanticismo en el lado oscuro de la luna con Nuevo rock americano… todos los colores están presentes en once canciones que, lejos de formar un retrato homogéneo, se constituyen en una suerte de puzle alucinado que corona un rescate bien reorientado hacia la contundencia, Vos trobava a faltar. Propuesta: una gira con Tachenko. Sería un programa doble de los buenos, un canto al pop bifocal de letras que hielan la sangre y melodías que la hacen fluir de nuevo.

Miqui Puig & ACP Escuela de capataces

Enlaces relacionados: