Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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martes 23 de abril de 2019

Gordos

Con una gran dirección de actores y una enorme labor de sus protagonistas, lo nuevo del director madrileño Daniel Sánchez Arévalo es una película sobre el mundo paralelo en el que viven los que no encajan ni en las tallas XL.

La duda estaba instaurada. No es que su anterior Azuloscurocasinegro haya planteado interrogantes sobre qué podía hacer (o no) Daniel Sánchez Arévalo a la hora de filmar: aquel Goya ganado como «Mejor Director Novel» habla por sí solo. La duda, la que latía en el Festival de Venecia en la sección paralela «Jornada de los Autores Días Venecianos», era si su segunda película se pasaría de peso o no. ¿Por qué? Ya desde el título, Gordos, dejaba en claro que se metía en uno de esos terrenos donde pisar demasiado fuerte o demasiado flojo no solo define a un filme, sino a la forma de ver el mundo (vamos, lo que hace en cada filme). Más aún si la cinta es una comedia coral acerca de un grupo de obesos que comparten tratamiento para poder bajar de peso.

Sánchez Arévalo no usa la obesidad para definir a la sociedad: decide apoyarse en su mayor virtud, la dirección de actores, para crear un mundo habitado por personas, que no personajes, para trazar un cómo llegaron a su condición, cómo es que desean abandonarla, cómo es que se viven en ese lugar. Para eso, vuelve a confiar en los actores Antonio de la Torre, Raúl Arévalo (El camino de los ingleses) y Roberto Enríquez, gente con kilometraje de sobra en esto de crear sentimiento donde hay guión.

También se encuentran ahí, atando todo aquello que podría salir volando a su sinceridad, las actrices Verónica Sánchez (Las 13 rosas), la debutante Leticia Herrero, Teté Delgado y Pilar Castro (Cuestión de sexo). La labor con actores de Sánchez Arévalo va mucho más allá del detalle de que muchos de ellos hayan subido de peso para después bajarlo en el rodaje.

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