Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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jueves 1 de octubre de 2020

Destino Woodstock

Los aniversarios son así. Acaban de cumplirse cuarenta años de uno de los episodios más relevantes de la contracultura rockera de los años sesenta y nadie parece dispuesto a dejar pasar la oportunidad para recordar al enorme Festival de Woodstock, el encuentro que marcó a fuego al año 1969.

Esta vez se trata de la estupenda banda sonora de Destino Woodstock (Taking Woodstock es el título en V.O.), el filme de Ang Lee que se estrenó el 25 de agosto. La película narra la historia del joven Elliot Tiber, un muchacho que vive en Greenwich Village y que vuelve a su ciudad natal para intentar salvar el motel de sus padres, llamado El Monaco. Un banco amenaza con quedarse con el negocio si no pagan sus deudas, pero Elliot se entera del acontecimiento que va a suceder en el pueblo vecino de Bethel: obviamente el Festival de Música y Arte de Woodstock, en el que millones de jóvenes acamparán durante tres días mezclando amor, música y marihuana con la genialidad de artistas como Jimi Hendrix, Carlos Santana o Janis Joplin. Tiber piensa que se trata del momento perfecto para rescatar el motel y acoger a los organizadores del evento.

A lo largo del filme suenan de fondo, como no podía ser de otra manera, las canciones de los artistas invitados al evento, todos en llamas y conscientes de la magnitud de la convocatoria. Sin embargo, lo realmente novedoso es el aporte de la música del experimentado y genial Danny Elfman, que hace que esta banda sonora llamada también Taking Woodstock sea una página aparte en el volumen de memorias del festival. Recomendado.

Destino Woodstock