Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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martes 7 de abril de 2020

30 años después

Raíces

Todo comenzó a finales de los setenta en algún rincón escondido de una Buenos Aires sitiada por las prohibiciones de la dictadura militar.

Un joven y emprendedor Beto Satragni decidió convocar a un grupo de músicos para llevar a cabo un plan que pretendía unir dos orillas: la cultura argentina y la uruguaya. Es decir, la del país en el que residía y la del país en el que había nacido. Entre los citados figuraba buena parte de las futuras promesas del mundillo, entre las que brillaba con luz propia un muchachito siempre dispuesto a tocar y a hablar sin parar que vivía encorvado sobre su teclado: Andrés Calamaro.

El grupo duró apenas dos discos y se separó en 1981, pero la amistad siguió intacta y de hecho hubo varias reuniones a lo largo de los años. Pero hoy, tres décadas más tarde, sucedió la que más lejos llevó al grupo: la grabación de un nuevo álbum del que participan muchos de sus ex integrantes, entre ellos, por supuesto, el ya maduro Calamaro, quien escribió dos canciones inéditas para la ocasión: De las dos orillas y Mancada de La Pampa.

La emoción sigue dictando sus notas y la búsqueda por trazar un puente entre el candombe uruguayo y el rock también. A la grabación de 30 años también se sumaron la trompeta de Randy Brecker y otro amigo de la casa: el mítico Litto Nebbia, productor del álbum que, además de cobijarlo bajo su sello Melopea, ofreció una nueva versión de un clásico suyo como regalo: El otro cambio, los que se fueron.

30 años después