Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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jueves 26 de noviembre de 2020

Fruta madura

Laura Veirs

En la intimidad de su hogar, la cantautora de Colorado Springs presenta su séptimo disco: más pop, menos folk, y una producción elaborada lo elevan a lo mejor de su carrera.
«En casa, a los arrumacos y comiendo melocotones». Algo así debe haber pensado la norteamericana Laura Veirs cuando comenzó a planear su nuevo trabajo. Y, de paso, dejar atrás el lugar de eterna candidata a nueva princesita folk que ocupa desde hace unos años, más precisamente una década, cuando publicó su debut con el fin de ocupar el trono vacante que alguna vez ocuparon Cat Power, Joanna Newsom y Lisa Germano.
Porque su nuevo disco le escapa un poco al folk doméstico para dejarse maquillar por colores más pop, aunque curiosamente fue escrito, parcialmente grabado y delineado en la intimidad de su hogar: la producción de July Flame corre a cargo de su pareja, Tucker Martine. Unos meses atrás ambos cerraron la puerta de su casa del norte del Pacífico del lado de adentro y así le dieron forma al séptimo álbum de esta chica de Colorado que no se cansa de escribir canciones y más canciones. 
Entre grabación y grabación se ve que también se dedicaron a la dieta conjunta: el «July Flame» que titula al disco es una variedad de melocotón. Los arreglos de cuerda del legendario Stephen Barber colaboran para que esta pequeña delicia pop se convierta en la fruta madura de la discografía de una autora que empieza a definir su personalidad a base de canciones jugosas y muy, pero muy sabrosas.

Fruta madura