Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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domingo 27 de septiembre de 2020

Para todos

Klaus & Kinski

Una clase maestra de música pop en diálogo continuo con géneros aparentemente distantes como el pasodoble y el shoegaze. Además de atrevido, el segundo álbum de los murcianos resulta encantador.

Dicen los manuales (lo avala la historia) que todo grupo de rock con sed de permanencia y largo alcance llega a su cenit en su tercer disco: el primero, el debut, es su carta de presentación, en general algo torpe y ansiosa. El segundo ya va en busca de un lenguaje propio. Y finalmente el tercero, cuando la banda ya tiene la experiencia suficiente como para saber qué hacer dentro de un estudio de grabación y sumó horas en la carretera.

Pero en estos tiempos atolondrados, en los que nos apresuramos en nuestros juicios para terminar buscando todo donde a veces hay lo que hay, todo puede suceder. Si no, pregúntenles a los murcianos de Klaus & Kinski: a pesar de haber grabado un debut más que prometedor, para muchos el vaso estaba medio vacío. ¿Qué decir entonces de su segundo álbum, el impresionante Tierra, trágalos? Que se trata de un gran segundo disco.

Hay de todo y para todos: un poco de shoegaze noventoso, mucho clima, un espíritu armónico decididamente español, algo de pasodoble, bastante rock y una instrumentación con detalles barrocos que sorprende y agrada. Todo, claro, matizado por la extraña y cautivante voz de Marina.

Promesa confirmada.

Para todos