Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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lunes 18 de noviembre de 2019

El último trabajador

Jeremy Jay

Nadie podrá decir que lo suyo es la haraganería: en apenas tres años, el incontinente y puntual Jeremy Jay ya ha publicado tres discos. Y nada parece indicar que quiera detener su marcha.

El primer misil, el que abrió el fuego, fue un gran disco de canciones ideales para encarar la carretera a 80 kilómetros por hora: A Place Where We Could Go (2008), sorprendente álbum debut del músico californiano que más ha crecido en los últimos tiempos. Al poco tiempo llegó Slow Dance (2009), un trabajo orientado al synth-rock en el que Jay confirmó que lo suyo va en serio: el hombre escribe canciones y de las buenas, además de cantar como pocos.

Splash, su nuevo trabajo, contiene nueve canciones y su duración no supera los treinta minutos, aunque aquí lo importante no es cuánto sino qué. Splash recoge, en temas tan inspirados como contundentes, su amor por la música de los años cincuenta, siempre a su manera, claro. Pero más allá de Splash, lo más curioso es que el blondo ya anunció que este mismo año lanzará su cuarto álbum, para el que ya tiene título: Dream Diary.

El último trabajador