Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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martes 24 de noviembre de 2020

La llama eterna

Marcelo Lillo

 El escritor chileno del que pocos saben pero todos hablan presenta un libro con sus mejores cuentos.

Es la historia real de una pasión que a pesar de los años jamás se extinguió: no hablamos de literatura sino del escritor en sí mismo, porque el chileno Marcelo Lillo comenzó a escribir a los quince años pero no materializó su sueño de dedicarse exclusivamente a la escritura hasta treinta y cinco años después –a sus cincuenta editó El fumador y otros relatos, que obtuvo el Premio del Círculo de Críticos de Arte para, un año después, dejarle paso a Gente que baila sola–.

Este año ofreció novedades por partida doble: por un lado publicó Este libro vale un cadáver, su primera novela; por otro, el volumen que nos ocupa: Cazadores, una jugosa recopilación de algunos de sus mejores cuentos, que aparecen aquí reunidos para dar a conocer fuera del país trasandino a uno de los escritores más enigmáticos entre sus contemporáneos –vive en Niebla, un pueblo al sur de Chile, y apenas asoma sus narices al mundo exterior–.

¿El Salinger chileno? Algo así. Aunque lo suyo, de tan original, no necesita compararse con nadie.

La llama eterna