Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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martes 22 de septiembre de 2020

Sello propio

Blitzen Trapper

En su cuarto álbum, el grupo estadounidense consigue su mejor obra: un disco inspirado en los setenta que se lanza al futuro con grandes canciones a cuestas.

«Un guiso de aroma retro y extraordinaria coherencia, como si estos simpáticos barbudos no tuviesen nada que ver con este mundo en el que vivimos el resto, como si viviesen recluidos en lo alto de una montaña, con sus instrumentos y sus canciones y sus sonrisas». Eso dicen en la discográfica del nuevo álbum del grupo estadounidense y hay que decir que no les falta razón: estos barbudos de buenas mañas, grandes canciones y mentalidad vintage acaban de editar uno de los discos más interesantes de la temporada.

Lo bueno de Blitzen Trapper es que lo suyo no se reduce a un gesto nostálgico sino que su música es definitivamente vital: es cierto, su ambiente parece calcado del bautizado por Grateful Dead allá por los años setenta, pero no es nada sencillo hacerlo tan bien ni encontrar identidad donde otros se resignan a la copia.
La mejor prueba es Destroyer Of The Void, su cuarto álbum, donde Eric Earley y sus compinches continúan marcando territorio para alejarse del trilladísimo camino de la Americana indie y conseguir así un estilo propio en el que palpitan el country alternativo, la psicodelia, el progresivo y el pop.

De Portland, Oregon, hacia el mundo.

Sello propio