Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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lunes 30 de marzo de 2020

Palosanto

Bunbury

El músico aragonés regresa al mercado con un álbum que juega con la pausa y la canción rotunda, con guiños a sus santones personales: Bowie, Elvis, Dylan, José Alfredo Jiménez y los Cramps.

Qué: Disco (edita Warner)

Resulta arriesgado afirmar que Bunbury ha firmado su disco más maduro. Sí parece legítimo, una vez escuchado de pe a pa, decir que la lírica y el perfil interpretativo del zaragozano se acercan como nunca a las entrañas de sus oyentes, creando una empatía serena que hace del nuevo material algo nuevo, sin precedentes en su carrera. No se trata de los modismos (ahí está el cantante de las vocales alargadas al final del verso, ahí asoman los arreglos a medio camino entre Malta y México, los Monegros y Texas) sino más bien de la aproximación a cada tema, el andar que raramente llega a trote, los pasos arrastrados sobre el camino polvoriento. Un disco que, a pesar de la proclama de su primer canción Despierta, no tiene un ánimo político, aunque sí se nutre conceptualmente (en algunos cortes) de los movimientos de repulsa al estado de las cosas que surgieron por todo el mundo hace unos de años. Vocalmente, además, el ex cantante de Héroes está como nunca; una pincelada extra para un trabajo que tiene mucho de pictórico en la recreación de ambientes, estados de ánimo y paisajes sonoros.

Palosanto - Bunbury

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