Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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miércoles 28 de octubre de 2020

Casablanca la bella

Fernando Vallejo

Vallejo no tiene filtro, pero sí cedazo. Su narrativa agita; desde los neurorreceptores al estómago, y del cedazo de agujeros grandes cae siempre el oro. Esta vez le habla (o habla de) su casa en ruinas, la reforma y los derrumbes. Metáforas entre fotografías veraces.

Qué: Libro (edita Alfaguara)

El autor colombiano removió suelos y conciencias con Peroratas hace unos meses. Ahora le tocaba navegar con una embarcación diferente, y a ello se ha aplicado. En sus palabras, la lluvia es iracunda y alucinada, borbotea  de la ira, la maldita. Narra que narra, entre dibujos y ayes, el de Medellín va hilando una historia salvaje que cuenta la batalla de un hombre contra los sinsabores de un derrumbe que afecta no solo a la casa que se reforma, sino al ánimo de quien la hace. Porque Casablanca no es aquí una ciudad de Marruecos, sino una casa blanca de puerta verde a las afueras de Medellín, una casa en ruinas que también sirve como metáfora del fatal destino al que están abocadas todas las empresas que asume el hombre como tarea. Vallejo se sirve de la rabia y construye así una novela satírica, feroz. La narración se construye con fragmentos, pequeños capítulos con cambios de tema repentinos, pues el narrador encuentra cada pocos párrafos un nuevo problema con la reforma de la casa, amén de problemas con las otras casas, sus habitantes, los visitantes ocasionales y, como convidadas habituales, las ratas.

Leer primeras páginas aquí.

Casablanca la bella - Fernando Vallejo