Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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sábado 26 de septiembre de 2020

Granada

Silvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miró

No hay riesgo mayor que un álbum de versiones, tan bateable como una piñata cuando resulta fallido o irrespetuoso. Nada más gozoso, empero, que reconocer las tonadas a pesar de los nuevos ropajes, y disfrutar enormemente la revisión.

Qué: Disco (edita Universal)

Una voz como la de Silvia Pérez Cruz necesita retos. Si no se exige a los hiperdotados, se apolillan en el confort de su propia magnificencia. Aliar ese diafragma con una guitarra como la de Raül Fernández Miró también es un riesgo: los colosos hacen aparecer las chiribitas de fuego cuando ligan bien, y chocan estrepitosamente cuando uno trata (consciente o inconscientemente) de opacar al otro. Silvia y Raül han conspirado para sacar adelante un repertorio de versiones sublimes (osados ellos: han rascado composiciones de varios grandísimos del negocio) y hacerlo brillar con el encanto de la luz titilante, sin estridencias, a la velocidad precisa: ni un trote de más. Se oyen los trastes, se siente la vibración de las cuerdas vocales; la magia llega de la combinación con la naturalidad que no se busca, sino que brota. Quince canciones como quince soles que un día salieron de las dendritas juguetonas de Violeta Parra, Luis Llach, Edith Piaf, Fito Páez (inmensa la versión de Carabelas nada) o Schumann: eclecticismo al poder que explota en expresiones tan brutales como Pequeño vals vienés, de Morente, revisitación a su vez de Take This Waltz, de Leonard Cohen. Por cierto: el cierre es la Elegía a Ramón Sijé, de Miguel Hernández, que ya musicaron Serrat, el propio Morente, Pepe Habichuela y Manolo Sanlúcar. Ahí es «ná»… enorme.

Granada

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