Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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jueves 24 de septiembre de 2020

Fernando Henry – Lucas Meyer – Pau O’Bianchi

Fernando Henry - Lucas Meyer - Pau O'Bianchi

Pau O’Bianchi, cerebro de los desaparecidos 3Pecados, llamó a dos cantautores amigos –Lucas Meyer y Fernando Henry– para dinamitar egos y armar un disco-taller que suena a contramano de todo. Experimental, endiablado, anti-folk y con poderosos hits freaks como Ácido en el trabajo.

Fernando Henry - Lucas Meyer - Pau O

Qué: Disco (edita Paulino/Esquizodelia/Elvis Attack)

Capas sobre capas de grabaciones en lo-fi de guitarras, voces, coros, ruidos de la calle, campanitas, pianos, percusiones, trompetas, xilofón, violín, cello, voces raras. Canciones que empiezan y se cortan abruptamente. Canciones frágiles, casi etéreas, y canciones de las otras, ácidas, de las que se desmadran. Puede sonar una bossa o explotar un funk desorbitado. Puede parecer excesiva tanta libertad en tiempos tan afectados de formatos y tags, pero si se sueltan los prejuicios, la experiencia de escuchar este disco sin nombre resultará suficientemente reveladora. Se lo puede descargar en digital, o llegar a él de una manera similar a como fue su presentación en sociedad en un cineclub montevideano, el pasado mes de febrero de 2015, porque este disco sin título –creado e interpretado por Pau O'Bianchi, Lucas Meyer y Fernando Henry– funciona también como banda sonora de un collage de vídeos encontrados y editados por Juan Renau.

«Intentamos darle al disco una estructura y una velocidad similar a la forma como escuchamos música hoy en día, sobre todo vía Internet» (Pau)

¿Cuál es la historia de este álbum, que ya es un objeto de culto de la escena independiente montevideana? Es la primera señal musical de Pau O'Bianchi desde el final de 3Pecados. Lo que hizo fue llamar a sus amigos Fernando y Lucas con la idea de hacer un taller: juntarse todos los sábados por la tarde, sin excepciones. «El ritual consistía en tomar un café, previo a meterse en el cuartito de Pau, para charlar, tirar ideas y grabar. No había miedo a desechar canciones y composiciones que estaban rebuenas. Hubo muchas que quedaron relegadas, porque otras iban más con el concepto», cuenta Fernando Henry, que alternó el arduo trabajo de taller con los avatares de su grupo La Morsa era Paul.

«El concepto que planteó Pau fue el de probar y divertirse, hacer cosas que no habíamos hecho antes, ver hasta donde podíamos llevar las canciones», agrega Lucas Meyer, que viene de publicar en el 2014 el celebrado disco El entusiasmo con el sello Esquizodelia. ¿Cuál es el concepto? ¿Cuál la propuesta motivacional que generó un disco tan intenso? Es Pau el que pone en palabras el plan que terminó en el álbum sin nombre: «Intentamos darle al disco una estructura y una velocidad similar a la forma como escuchamos música hoy en día, sobre todo vía Internet. Una vez que llegamos a 30, 35 canciones, todas bien diferentes entre sí y bastante "delirantes", se nos ocurrió la idea de mezclar, de acentuar al extremo las diferencias, haciendo de este concepto un recurso arreglístico más».

Y así fue, con el aditivo de que se grabó todo lo-fi, aunque en un trabajo muy perfeccionista de capas sobre capas, como si fuera en un estudio de última generación. «Nos pareció interesante combinar la idea de una producción super ambiciosa, llena de capas, de instrumentación, pero con pocas herramientas, con micros mal mantenidos y un pre-amplificador de solo dos canales», resume Pau, y es Lucas quien deja claro la ideología indie del asunto: «En mi caso, tanto lo-fi como hi-fi no significa nada. Siempre he hecho la música con los elementos que he tenido a mano y creo que así va a seguir de acá en más. Trato que se entienda lo mejor posible pero no mucho más; sinceramente no entiendo toda esa obsesión con "sonar bien" y fuerte y no sé que más. Es todo plata eso, no me interesa».

Fernando Henry - Lucas Meyer - Pau O