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viernes 5 de junio de 2020

Alamar

Pala

El octavo álbum del cancionista colombiano marca otro punto y aparte sonoro en su discografía y salda una deuda con su génesis musical presentando una decena de canciones que, aunque pertenecen a su característico universo temático, abrazan al Caribe.

Alamar - Pala

Qué: Disco (independiente)

Pala, Carlos Palacio, es un culo inquieto, entre 2001 y 2016 ha editado ocho álbumes, uno de ellos doble; un DVD en directo y sinfónico; y un libro de sonetos. Además publica una columna semanal en el portal Las2Orillas y ejercita el músculo de la rima a diario, con pasión, sumergiéndose en reyertas con sus propios versos. Su nueva aventura discográfica lleva por nombre Alamar, una declaratoria pública de amor al Caribe y una nueva vuelta de tuerca. Después de la trilogía basal e incuestionable de su obra, conformada por ese debut revelador que es Amnesialand (2001) y que se completa con Colombianito (2004) y Palabras (2007); Pala afiló su pluma y volcó en su obra su idiosincrasia atea, hedonista, anticlerical y (casi) libertaria pero, siempre, con una intención musical específica. Sin bien en Yo y ya (2010) volvía a vestir de pop a sus canciones, a partir del doble El origen de las especias (2012), el de Medellín apostó por sonoridades poco exploradas pero profundamente arraigadas en sus genética musical: música andina colombiana en el caso del doble en cuestión; tango en Maleviaje (2014); y música antillana en su flamante Alamar. Bajo la producción del catalán Carles Campi Campón, con quien vuelve a trabajar en llave como ocurriera en Maleviaje; y la asesoría de Juancho Valencia, cerebro detrás de la banda paisa Puerto Candelaria; Alamar sorprende por la sutileza con la que su autor involucra en boleros, sones y timbas, instrumentos tradicionales esenciales como el tres cubano, el güiro y las congas junto a elementos ajenos como el pedal steel, el serrucho y las secuencias con los que encuentra una manera genuina de cantar al Caribe. En nueve canciones originales entre las que destacan Aquí y ahora, Yo solo vine a cantar, Tontos y una versión bailable y cadenciosa de la sabinera Jugar por jugar, Pala vuelve a reivindicar el presente y la acción como motores vitales, pero es en el tema de cierre titulado Sabes bien en donde el quid de Alamar se materializa de forma brillante: mientras el estribillo optimista se sugiere amoroso: «Al final del vértigo lunático que deja la carretera, siempre está tu luz entre mis árboles salvando la primavera», la música evoca al Caribe con contundencia plena rememorando paisajes, personajes y sentimientos que desembocan en una añoranza deslumbrante.

Alamar - Pala

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