KBkd4enW9AE
Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
-
domingo 7 de junio de 2020

Este sí que es un documental esperado de verdad, aquí es legítimo usar la muletilla favorita de los gabinetes de comunicación en los estrenos. Entramos en la génesis de Omega, el disco que cambió la historia hace veinte años. Tres de sus grandes protagonistas (Morente, Cohen, Lorca) ya no están aquí. O sí. Sí. Siempre estarán.

Qué: Película documental (estreno en España)

Agárrense los corazones, que vienen curvas. Cohen admiraba a Lorca, se dejó embrujar por Morente, que también llevaba a su rupturista paisano en las venas. Granada como epicentro, Manhattan en el horizonte, dos sonidos en uno que acabaron siendo mil. Omega se adelantó tanto a su tiempo que sigue adelantado. Levantó ronchas en los puristas (logro número uno), volvió locos a los anglos más exigentes, los músicos (logro número dos) y provocó un auténtico terremoto conceptual: nadie sabía dónde situarlo en las góndolas de las tiendas de discos, esas que casi ya no existen.

En este documental, Sánchez-Montes e Iglesias asumen la compleja tarea de encauzar toda esa emoción en su discurso creíble, que no se recueste en recursos facilones. Logro número tres: la emoción está por doquier, pero ese subidón de acíbar no empalaga (paradoja, sí, pero nos entendemos) y los parlamentos mantienen el pulso adecuado con las imágenes evocadoras. El pelucón de Morente sober el skyline de Nueva York es la metáfora definitiva de un trabajo (y de un artista) que se puso el mundo por montera y triunfó con estrépito. El filme es un imperdible. No se pongan a buscarle tres patas al gato y prepárense a disfrutar.

Omega

Enlaces relacionados: