Festival Pirineos Sur
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jueves 19 de julio de 2018

Se estrena en Argentina Yo Sandro, documental que cuenta la vida de uno de los máximos ídolos populares latinoamericanos que marcó una época como cantante e intérprete notable, pionero del rock en español, estrella de cine e ícono sexual.

Qué: Película (estreno en Argentina)

2018 es el año Sandro por excelencia. Primero, en la Argentina se lanzó Sandro de América, serie emitida por Netflix que recrea la vida del cantante. Casi al mismo tiempo se reeditó Sandro, el fuego eterno, biografía escrita por el periodista Mariano del Mazo. Luego, estrenado en el BAFICI, llegó Yo Sandro, documental dirigido por Miguel Mato que recorre la vida del cantante, desde su infancia hasta la cima de su estrellato, donde se muestra cómo alcanzó la popularidad en toda América Latina a partir de su música y sus películas, su reconversión del rock and roll a la canción romántica y su magnetismo sexual hacia sus «nenas».

El relato se construye a partir de imágenes de archivo, entrevistas, ficcionalizaciones y el uso de la propia voz de Sandro narrando su vida, recursos ya explorados por el director en su documental biográfico Homo Viator (2009) sobre Haroldo Conti. El músico, que llegó a tocar en el Madison Square Garden, fue víctima de su terrible adicción al cigarrillo y falleció a causa de un enfisema pulmonar crónico en 2010.

Miguel Mato tenía casi listo su documental cuando Francisco Loiacono, célebre periodista de policiales, le acercó las cintas de la grabación de una entrevista «autobiográfica» hecha por Sandro para la revista Radiolandia. Era la guinda del pastel. Sandro narrando, en primera persona, su propia vida. Es lo que Mato necesitaba para redondear el documental perfecto.

Así, la voz de Roberto Sánchez, de una potencia magnética y una calidez inconfundible, cautiva al espectador y lo va guiando a lo largo de todo el relato. El documental contribuye a una revaloración de la obra de Sandro, injustamente relacionado solo con lo vulgar en los últimos años de su vida a partir del culto de sus fanáticas, de sus shows con altas cuotas de interpretación actoral y de su incursión en la música melódica. La película lo muestra como lo que fue: un ícono rockero –se le denominó el Elvis argentino– que revolucionó el sentido común pacato de la época y un emblema de la canción popular latinoamericana.

Yo Sandro

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