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domingo 19 de agosto de 2018

Es un safari mi amor

Columna

Hace ya cinco años que los miembros de Columna se lanzaron a la aventura de montar un grupo dando en su propuesta protagonismo a la libertad y la improvisación. El resultado: el excitante Es un safari mi amor.

Qué: Disco (Hidden Tracks)

Al acercarnos a los seis componentes que forman Columna, llama la atención el estar ante una banda donde sus intereses tienen tanto de música como de teatro, danza y todo lo relacionado con las artes visuales. Dentro de un plano estrictamente musical, el que varios de sus miembros hayan colaborado con Maria Rodés o Hans Laguna, entre otros, afianza el aval de la propuesta sonora.

Dicha propuesta comenzó a fraguarse bajo una concepción totalmente libre y de improvisación en sus tres primeros años como grupo. Así, esa fase de conjunción, sin pautas definibles, ha calado dentro de un formato canción sin ataduras, donde el brío de la pulsión africana sirve de esqueleto a través del cual poder sumar estados de neopsicodelia opresiva –como en Anticuerpos–, experimentos de minimalismo cercanos a Young Marble Giants –como en el primer tramo de Medusas–, o también pespuntes de sabor fronterizo, como en Safari.

Por otro lado, no deja de ser brillante que un impasse como Humo muestre que las derivas de la banda pueden llegar a recordarnos a un Wim Mertens en miniatura o, en Mensajero celeste, la cadencia nos llegue a recordar a eso que conocemos como rock tuareg desde la brillante irrupción de grupos como Tinariwen.

En resumen, un trabajo que más allá de clavar la identidad del grupo con pulso firme, se abre en un abanico simpar de posibilidades para el futuro próximo del mismo.

Columna Es un safari mi amor

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