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jueves 20 de septiembre de 2018

Um grito que se espalha

Varios artistas

El cantautor paulista Walter Franco recibe un tributo latinoamericano que apuesta por ofrecer nuevas lecturas para las canciones de uno de los artistas más complejos y vanguardistas de la música brasileña contemporánea.

Qué: Disco (Scream & Yell/Tratore)

El cantautor paulista Walter Franco fue todo un transgresor en su tiempo. Con indudables influencias de Frank Zappa, editó su primer disco, Ou não, en 1973, en el que presentó por vez primera su alucinada propuesta de música concreta, avant garde y rock’n’roll, pero con el concepto de vanguardia siempre en el horizonte.

Así, con el paso de los años Franco fue dando forma a una obra que brillaba con luz propia, dueña de una estética inconfundible que aliaba poesía mántrica, ricas armonías minimalistas, experimentaciones de estudio y síntesis de pop. El paulista editó apenas seis álbumes a lo largo de su trayectoria, pero en la actualidad sigue presentándose en directo y resignificando su trabajo.

Con estos precedentes se podría pensar que llevar a cabo un homenaje en torno a su obra no sería una empresa fácil. Pero el periodista y productor ejecutivo Leonardo Vinhas –también corresponsal de Zona de Obras–, decidió asumir el riesgo y seleccionar nombres de artistas de Brasil, Uruguay, Colombia y Chile para que creasen versiones que no fuesen réplicas de las originales y a la vez mantuviesen la identidad que la obra de Franco merece. Así nace este Um grito que se espalha –o Un grito que se propaga, en español.

Si se escucha el resultado del proyecto se puede asegurar que los más atrevidos hicieron las versiones más interesantes. Así, el carioca Dado (de la banda Pessoal da Nasa), hace su debut en solitario con Pátio dos loucos, versión revoloteadamente bailable y moderna de un tema que en su grabación original solo contaba con voz, guitarra acústica y efectos.

Contrastando, André Prando (uno de los nombres más destacados de escena más reciente del rock brasileño) le quita toda su impronta rocker de riff grabado a hierro al tema Canalha y lo convierte en un samba siniestro, con destacado arreglo vocal.

Por su parte, Juliano Gauche traduce la explosión armónica de Revolver en una delicada balada minimalista, y el cuarteto La Carne rompe expectativas con una versión sucia de Feito gente. Un poco menos atrevido, el carioca Marcelo Callado (Me deixe mudo) y la chilena Dadalú (Coração tranquilo) entregan dignas transformaciones.

Más reverentes, Seamus (Lindo Blue) y Os Gianoukas Papoulas (Quem puxa aos seus não degenera) le prestan una estampa indie rock a las melodías de Franco, mientras otros como Consuelo (Dia do criador) y Tamy (Serra do luar) no basan sus versiones en los registros originales del autor, sino en las grabaciones que hicieron populares sus temas.

Finalmente, el colombiano Sergio González Aristizábal (vocalista de Surcos y ex-bajista de Animales Blancos) no presenta una reversión de Franco sino una canción totalmente nueva, inspirada por dos canciones del brasileño. Así nace Desprendáte, cierre perfecto y inesperado para una compilación impredecible.

Walter Franco Um grito que se espalha

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