Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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martes 11 de diciembre de 2018

Dentro

El Hijo

El que fuera miembro de Migala y Emak Bakia, Abel Hernández –aka El Hijo–, retoma los poderes de Fragmento I y los empuja hacia una dimensión sónica, de naturaleza tan imprevisible como evocadora y renovadas percepciones sensoriales.

Qué: EP (Intromúsica)

Tal como ocurría con los audaces EPs que Disco Inferno publicó en los años noventa, el nuevo trabajo de El Hijo está asociado a un profundo trabajo de investigación. Canciones que evocan una profunda inmersión hacia las posibilidades del sonido y su manipulación dentro de un formato de canción con acabados pop.

Tal laboriosidad necesita del formato pequeño para su plena degustación, que no se pierdan detalles entre semejante carrusel de ideas. Porque si de algo andan sobradas estas cuatro canciones es de posibles significados, interpretaciones y, más importante aún, la ambición de transcender el mero hecho (que no es poco) de escribir música.

Aquí subyace en todo momento una necesidad impropia de nuestra era por evadir el habitual bucle de acción revivalista. Los paralelismos con los espeleólogos más aventurados de la actualidad, como Arca y Moon Wiring Club, reflejan la grandeza de la materia aquí cocinada. Juguetes de pulsión electrónica donde las texturas mutan con fluidez de velociraptor pero con tino suficiente para tallar fotos sensoriales en nuestra memoria.

Ya sea desde los inquietantes sampleados vocales de la titular del disco o en la esencia tribal que vertebra los mecanismos de Sueña, este pequeño gran rompecabezas se auto-compone delante de nosotros como el reflejo variable de un sonido que son miles a la vez, y un sentido de la armonía diseñado como un fotograma montado por Chris Marker. La eternidad del momento. Bendita cárcel de sensaciones dispuesta para una experiencia, hoy en día, sin igual.

El Hijo Dentro

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