Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
-
jueves 12 de diciembre de 2019
Juan Ingaramo

Best Seller

Juan Ingaramo

El artista argentino oriundo de Córdoba es una de las sensaciones de 2018 en su país. Su nuevo disco combina pop y trap con elegancia, alineándose con el pulso de la época; una lírica potente, calamaresca, se une a un ritmo propio de la música urbana que propone una erótica de la danza.

Qué: Disco (Geiser)

El auge de la denominada «música urbana» es innegable. Ritmos como el trap o el hip hop trepan a la cima de las listas y cada vez son más los artistas que deciden innovar con sonidos propios de la música negra, el soul o el funk y efectos como el Auto-Tune. El rock y el pop no permanecen ajenos a estos fenómenos. Quizás uno de los exponentes argentinos que ha sacado más provecho de dicho contexto sea el cordobés Juan Ingaramo.

En una entrevista reciente afirma: «considero fundamental alinear la obra a la era en la que uno la genera, pues inevitablemente es y será hija de ella». Dicha intención se cristaliza en Best Seller, su reciente disco. Ocho canciones hijas de un mestizaje promiscuo y swinger entre sonidos más bailables, como el reggaeton, y líricas rockeras propias de la música popular. Mientras el trap se consolida como la banda sonora por excelencia de la juventud contemporánea, el rock acumula telarañas y llena cada vez menos estadios.

Ingaramo parecería decir a partir de sus canciones: mi educación sentimental es el rock y el pop pero me dejaré contaminar por los sonidos de las nuevas generaciones a ver qué pasa. Así lo canta en «Que suene el ritmo boreal / El de la gente normal / Suena en la calle / El baile / La vida real». El resultado es, sin dudas, formidable. En algunos temas todo se vuelve más trapero, con efectos de Auto-Tune, métricas aletargadas y acompasadas, como es el caso de Fobia. En otros casos emerge el electro-pop (El compositor) o sonidos latinos tamizados por efectos y máquinas (Hace calor).

En el álbum se destacan exponentes del trap como invitados –Loua, Neo Pistea, Dakillah y Ca7riel–, a la vez que emergen las raíces cordobesas de Ingaramo en la versión de la canción Fuego y pasión popularizada por el referente del género del cuarteto Rodrigo Bueno, con el aporte de Elsa y Elmar en voz. Además, productores de renombre, como Nico Cotton y Rafa Arcaute, estilizaron todavía más la arquitectura sonora de Best Seller.

Así, lo nuevo de Ingaramo se distingue de sus dos discos anteriores –más enclaustrados dentro de la tradición clásica del pop– por una búsqueda en torno a lo bailable y los ritmos urbanos, y por un elogio de lo corporal más allá de lo contemplativo en el sonido. Aquí existe una invitación al movimiento y una actualización de ritmos clásicos de manera desprejuiciada y se vislumbran destellos de elegancia y distinción; algo similar a lo hecho por músicos contemporáneos como J Balvin.

De esta forma, el cantautor y multiintrumentista se embandera junto con otros artistas argentinos (Louta, Francisca y los Exploradores, Simón Saieg) que no suben al mismo tren que fenómenos actuales como Duki y Paulo Londra sino que se atreven a coquetear, experimentar, jugar y resignificar ritmos actuales en alza para armar su propia versión musical de los hechos. Tal como canta Ingaramo en Hace calor recurriendo a la ironía y al doble sentido: «Dicen que no soy el mismo / Que esto es puro oportunismo / ¿Quieren que escriba giladas? / Puede ser, puede ser».

Juan Ingaramo Best Seller

Enlaces relacionados: