Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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jueves 17 de octubre de 2019

Uno de estos días

Unidad y Armonía

El primer álbum de Unidad y Armonía es un simposio labrado en torno a la ingravidez rock granadina de las últimas tres décadas. Todo un esfuerzo de propiedades psicodélicas de altos vuelos.

Qué: Disco (El Ejército Rojo)

Unidad y Armonía –o lo que es lo mismo, el músico granadino Miguel Martín– ha decidido dejar el segundo plano de sus colaboraciones con Antonio Arias, Lori Meyers, Soleá Morenta y Tarik y La Fábrica de Colores, para saltarse al vacío, muy bien acompañado por el productor Alonso Díaz (de Napoleón Solo), para presentar el flamante Uno de estos días.

En su viaje lisérgico por las formas más cósmicas de la electricidad, su gusto por Syd Barrett marca el paso de cortes como Mapa de estrellas, una de los ocho nebulosas soñadas en su quijotera, capaz de ensamblar estribillos tan magnéticos como Va por ti o fundir rieles krautrock con sixties psicodélicos en Equilibrio.

En todo momento pesa la sensación de estar ante unas canciones asentadas en un profuso trabajo de composición, arreglos y tiempo en barbecho para la maduración. Solo así es posible que no haya ni un gramo de paja y los referentes se confundan entre aparente polos inconciliables.

¿Cómo si no puede ser que un corte como Pasar maride la saudade norteña de Le Mans con psicodelia de orfebrería barroca? Sencillamente glorioso. Una vuelta más a un universo de infinitas posibilidades, que vuelve a introducir el calcetín en la boca a todos los que esgrimen su necesidad intrínseca de revival bajo el lema del «ya está todo inventado». Pues no, y aquí una prueba sin necesidad de profundizar en experimentación dentro de campos menos reconocibles al primer contacto.

Unidad y Armonía Uno de estos días

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