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domingo 15 de diciembre de 2019
André Prando
Foto: Bernardo Firme

Voador

André Prando

Desde Espírito Santo, André Prando presenta Voador, su esperado segundo álbum de larga duración en el que prosigue con su interesante búsqueda de nuevos sonidos que renueven la esencia del rock brasileño.

Qué: Disco (Sony Music)

El álbum de debut de André Prando, Estranho sutil (2015), es uno de los mejores discos de rock de Brasil en lo que va de siglo. Si bien es verdad que antes hubo un incipiente EP (Vão, de 2014), su primer trabajo largo fue lo que verdaderamente presentó en sociedad al cantante y guitarrista de Vitória (capital del Estado de Espírito Santo, sudeste brasileño). Presentándolo en directo, Prando giró por destacados festivales como Psicodália, Se Rasgum y Mada y fue captando a un público fiel y de culto. Así es comprensible que su segundo disco generase gran expectativa, lo que suele ser peligroso en la apreciación artística.

Y Voador ya está aquí: una obra que camina por las sendas abiertas por su antecesor pero que también marca diferencias. Las principales están en el diseño del sonido y la estructura de las canciones.
Prando eligió al guitarrista y productor Junior Tostói para producir este trabajo. Colaborador habitual de Lenine, a Tostói le gustan los timbres nuevos y explorar con pedales y amplificadores en su total capacidad. A partir de ahí, productor y artista construyen un puente entre las influencias setenteras de Prando y su rechazo a la nostalgia pura y simplista, que le hace  escapar de la repetición del pasado.

Además, Prando deja de lado el sabor pop que conectaba las canciones de su primer álbum. En Voador el pop está presente más como elemento secundario, aunque dejando su marca, como lo prueban el sencillo Ode à nudez y Fantasmas talvez, un tema añejo que nunca había sido grabado. Lo que predomina son la psicodelia y algunos riffs, con resultados más (Musa dos cetáceos, O mundo com tudo que há) o menos (Concha) exitosos.

Otros temas son intersecciones entre esos dos mundos que abrigan una tímida vocación bailable y que muestran nuevos caminos que no se exploraron antes. Es el caso de Eu vi num transe (con participación del notable guitarrista Lucas Estrela) y Na paz do caos (con el vocalista invitado Luiz Gabriel Lopes). También es justo destacar Moro no interior do mundo, una de las canciones del año en Brasil, una obra contundente y delicada a la vez, que es todo un mensaje de introspección y unión en el escenario de ansiedad y división que vive actualmente el país sudamericano.

André Prando Voador

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