Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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lunes 30 de noviembre de 2020
Foto: Alberto Polo Fernando

Ensayo

Nueva Vulcano

Ha tenido que pasar un lustro para que Nueva Vulcano retome el pulso discográfico, esta vez por medio de un más que justificado carrusel de estampas emo, a través de las cuales alcanza una pletórica segunda juventud.

Qué: Disco (La Castanya/BCore)

Ya era demasiado tiempo huérfanos de la poética visceral pregonada por Nueva Vulcano. Pero aquí está otra vez y lo hace por medio de esa clase de trabajos que se vislumbran esenciales para entender las diferentes fases creativas de un grupo. En este caso, por medio de una madurez revitalizante, armado en torno a un conocimiento máximo de sus poderes y límites, mediante los que ha forjado esta docena de capítulos compuestos desde la cara insobornable de sus preceptos artísticos.

Su tendencia al giro concéntrico, en busca de esa inflexión inesperada que le proporciona identidad, surge desde El eucalipto, donde arrecia la sombra de Jawbreaker. El emo es la caligrafía adoptada como lenguaje universal para seguir los pasos de una docena de canciones, donde el tonelaje eléctrico ha sido diluido entre punteos más certeros, afilados y brillantes que nunca. Así sucede en la dinámica power-pop que mueve los resortes de Disney y resaca padre, uno de los puntos álgidos de Ensayo; eso sí, sin olvidar nunca el aprendizaje de las texturas made in Sonic Youth, entre el desgarro y la cura onírica, de El sueño europeo.

Otro de los puntos de inflexión se cuece en Las rotondas y también en Mercurio retrógado, etc., cuajado entre «estrellas que se alinean», brotes volcánicos de épica muy cercana a Sunny Day Real State e hipnóticas estalactitas eléctricas. Sin duda, un pico muy alto de la religión emo nacional, que Nueva Vulcano ha vuelto a dignificar por medio de un nuevo esfuerzo sobresaliente por subrayar su, más que demostrada, infalibilidad.

Nueva Vulcano Ensayo

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