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miércoles 8 de julio de 2020

Tricotar emociones

Egon Soda

Egon Soda no es una banda al uso: su música tampoco sigue clichés. Lo que sí suele ser común es el efecto que generan sus canciones en el escuchante: embeleso. Con GPS llegarán a nuevas plazas: la precisión navegante estaba asegurada de antemano.

Tricotar emociones - Egon Soda

Hace justo dos años sacasteis un disco doble, ¿quién dijo miedo? ¿Cuál es el nuevo reto de la banda en un mercado que sigue buscando esquemas de funcionamiento tras el fin del modelo clásico?
El hecho de sacar un disco doble tiene que ver por un lado con la voluntad de crear una obra que reivindique, desde su formato y duración, una escucha distinta, profunda y reposada lejos del modelo de consumo rápido, irreflexivo y superficial que el mundo ultra-tecnológico de hoy nos fuerza a adoptar; por otro lado, después de casi cinco años de parón tenía un montón de canciones escritas y a la banda le pareció bien hacerlas todas. Egon Soda no funciona como una banda normal. Somos la desorganización en persona y los mil proyectos que tenemos cada uno hacen que funcionemos a nuestro aire, con tropiezos y a trompicones. Así que el modelo clásico no nos ha ido mucho nunca. No por convencimiento sino por pura incapacidad. Nos gusta un montón tocar en directo y ahora es el momento de hacerlo más que nunca. Pero no nos cansaremos de reivindicar el soporte físico de la música como modo de crear un objeto creativo con el que tener una relación sentimental. Y un modo lícito para que los músicos y la industria que realmente los apoya puedan sobrevivir dignamente.

«Para nosotros la música es amor y desarrollo, no un puto equipo de fútbol»

En este universo globalizado de la música, ¿os habéis planteado invitar a Bob Mould a la próxima grabación?
Pues no. Aunque Silver Age me gustó mucho. Pienso más en Martí Perarnau, que es un dios dorado del rock. Hay cosas más globalizadas que otras: la miseria, la corrupción, la estupidez y la degradación humana lo están. La dignidad, las oportunidades y la información no lo están. Ahora que lo pienso, igual sí escribo a Bob…

Cuando no es necesario manejar egos porque todo el grupo se lleva muy bien, ¿hay que preocuparse?
No. Tampoco hay celos. Es cierto que con un ególatra al mando los grupos suelen funcionar más ordenados, pero va contra la naturaleza de Egon Soda. Para nosotros la música es amor y desarrollo, no un puto equipo de fútbol. Además, todos sabemos que Mole es el más bueno, el más guapo y el más atlético.

¿Dónde radica la belleza de una canción? Desde el punto de vista de su creador, claro…
En la capacidad evocativa y la simbiosis entre música y letra. Y que años después coja la guitarra, la cante y piense: «pues tiene algo».

¿Qué es más fácil, producir trabajos ajenos metiéndose en pieles ajenas o sacar minuciosamente adelante una idea propia?
Egon Soda funciona como un engranaje construido con amistad, amor por la música y, tal vez, unas gotas de J&B, con lo que mi labor como productor queda mucho más difuminada que cuando un grupo ajeno me contrata para que asuma ciertas responsabilidades. Las dos cosas forman parte del mismo oficio, pero trabajar con tus mejores amigos lo facilita todo, indudablemente.

El circuito Girando por Salas garantiza una cantidad de actuaciones en condiciones dignas a grupos seleccionados por criterios cualitativos. ¿Habéis llegado felices a vuestro destino con este ciclo?
Que nos seleccionen para GPS ya es una alegría y un reconocimiento que agradecemos sobremanera. Además, podremos tocar ante públicos que no nos han visto jamás y eso es muy excitante. Las condiciones son importantes y nos darán un pulmón de aire a nuestras asfixiadas economías, aunque también seguiremos tocando donde nos apetezca aunque sólo sea para cubrir los gastos.

Puedes leer aquí el comentario de El hambre, el enfado y la respuesta
(«Apuesta del Día» del 2/2/2013)

Tricotar emociones

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