Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
-
viernes 19 de julio de 2019
Bufi
Bufi

Recomendaciones REDPEM 70

Como de costumbre, la presente entrega de la Red de Periodistas Musicales de Iberoamérica (REDPEM) contiene una selección variopinta de novedades iberoamericanas. Inicia este recorrido, desde España, Lara López, que hace un viaje hasta la parte más austral del continente americano para reseñar la unión de dos grandes del rock y la canción como son Pedro Aznar y Manuel García. Le sigue Jaime Monsalve, desde Colombia, centrándose en el flamante trabajo de Niño de Elche con la colaboración del bogotano Eblis Álvarez. Volviendo a la Península Ibérica, José Manuel Gómez Gufi comenta lo nuevo de Rocío Márquez, una de las grandes artistas del nuevo flamenco. Por su parte, Juan Carlos Hidalgo, desde México, recomienda a Bufi, una de las figuras más notables de la escena electrónica de su país. Para finalizar, en lo que podríamos denominar un colofón con broche de oro, el venezolano William Padrón le da una necesaria vuelta de tuerca a esta selección, proponiéndo una audición libre de prejuicios de lo más reciente de dos hiperventas de la industria de la música urbana como son J Balvin y Bad Bunny.

 

Lara López Redpem

LARA LÓPEZ (España)
Abrazo de hermanos, de Pedro Aznar y Manuel García  (Argentina/Chile)
«Se han pasado toda la gira promocional refrendando el título del disco conjunto: «Abrazo de hermanos». Han hablado de leerse el pensamiento, explicando que se han entendido a vuelta de correo electrónico, asegurando que la comunicación ha sido total y dudando, después de haber registrado el disco y de la gira de conciertos por Chile y Argentina, quién era el autor de qué, de tan compenetrados que se han sentido desarrollando esta aventura. Pedro Aznar (Buenos Aires, 1959) y Manuel García (Arica, 1970) son expertos en las lides de los trabajos en equipo. Hay nombres legendarios detrás de ambas carreras (Serú Girán o Pat Metheny Group en la de Aznar; Mecánica Popular, en la de García) y ambos han sabido cuidar sus trayectorias en solitario, manteniendo la curiosidad por los géneros diferentes, con el pop, el rock, y el folclore y la tradición como argamasa, pero acercándose al jazz, al tango, al bolero, a la canción popular. A lo largo del tiempo ambos han cuidado las colaboraciones, han sabido elegir con quién grabar, qué versión realizar, evitando dejarse seducir por las modas. Y, ambos, siempre con un pie en el pasado y otro en el futuro. Así que en este encuentro hay mucho de interés genuino no solo por las ganas de profundizar en “lo andino”, también por la admiración de ambos por sus respectivos trabajos. Los temas propios nacen con ganas de convertirse en clásicos de sus repertorios. Cuando se fue, La loba del camino, El pajarero y muy especialmente Si no hablamos y Gazebo, que es la más beneficiada del disco gracias al planteamiento de las cuerdas y la sencillez de la producción, excesivamente presente en casi todo el disco. Es, también, una canción que podría resumir el talante de ambos al escribir historias de delicada humanidad, de genuino interés en el corazón y sus vericuetos. García y Aznar son, más allá de sus excelsas voces y sus impecables cualidades como instrumentistas, dos enamorados de la poesía, y la suya gana cuando no hay apenas adornos. Saben del poder de la palabra y sus requiebros trascienden lo sentimental, se empapan de lo social. De ahí la inteligente selección de las versiones. Canción para mañana, de Los Bunkers; Cinco siglos igual, de León Gieco; Cactus, de Gustavo Cerati y Maldigo del alto cielo, de Violeta Parra, completan un trabajo que, en directo, se presenta con algunos de los temas más celebrados de ambos. Deseando escuchar la grabación de alguno de los conciertos, algo que muchos seguidores de este lado del planeta (privados, de momento, del directo) quisiéramos poder festejar».

Abrazo de hermanos

 


Jaime Andrés Monsalve Redpem

JAIME MONSALVE (Colombia)
Colombiana, de Niño de Elche (España)
«En noviembre del año pasado, el joven y beligerante cantaor español Francisco Contreras Molina, conocido como Niño de Elche, dio a conocer en redes sociales que su próximo disco sería producido por el guitarrista y compositor bogotano Eblis Álvarez, cabeza desde hace más de quince años del proyecto Meridian Brothers, agrupación colombiana que ha dado un remezón a géneros populares del país como la cumbia, el vallenato y el bambuco por medio de melodías complejas, sonoridades computarizadas, rítmicas enrevesadas y letras rayanas en la libre asociación de ideas. Luego de haberlo escuchado, el iconoclasta y en muchos casos resistido cantaor (hay que ver el contraste entre la aclamación del público y las andanadas de la crítica tras su participación en la Bienal Flamenca de Sevilla de 2018) se dio cuenta que Álvarez podría traducir a la perfección su idea acerca de lo que hace más de medio siglo se conoce como “cantes de ida y vuelta”, que son aquellos nacidos a partir del comercio entre España y Latinoamérica. Palos flamencos como la vidalita, la habanera, la milonga y la guajira nacieron de esa manera. Y si bien existe un estilo llamado “cante por colombianas”, todavía se sigue discutiendo si su bautizo por parte del cantaor Pepe Marchena, a quien se le atribuye, fue un capricho o si, en realidad, tiene algo que ver con el rico folclore del país cafetero. Al de Elche poco le importa eso: lo que necesita es un punto de partida para entender ese concepto desde una mirada contemporánea, como lo hizo con los viejos compendios de palos flamencos en su arriesgada y fragmentaria Antología del cante flamenco heterodoxo (2018). Así surge este trabajo, tan colombiano como flamenco, tan tradicional como avant garde en su alcance y ambiciones, en el que la voz jonda del ilicitano se pasea en clave de bullerengue, joropo, guaracha cumbia y canto de vaquería junto con rítmicas iberoamericanas como la del zapateado cubano, el baión brasileño y los cabales flamencos, con el apoyo de instrumentaciones y compases de inusitados y complejos entramados. Participan también los músicos gallegos Maialén Lujanbio y Beñat Iturrioz, la cantante bogotana Diana Sanmiguel y otro grupo clave de la vanguardia tropicalista colombiana, Los Pirañas. De las demás instrumentaciones y voces, aparte de algunos rasgueos de guitarra del cantaor, se encarga el propio Eblis Álvarez, en lo que podríamos considerar bien una de las grabaciones más extrañamente conmovedoras de los Meridian Brothers, bien el primer gran escarceo colombo ibérico de un músico que seguramente está haciendo con el flamenco lo mismo que sus pares colaboradores con la música colombiana».

Niño de Elche Colombiana

 


José Manuel Gómez Gufi Redpem

JOSÉ MANUEL GOMEZ GUFI (España)
Visto en el jueves, de Rocío Márquez
«Había una mujer cantando con Rocío Márquez en la presentación de la revista El Canon en el Instituto Cervantes de Madrid y lo primero que me llegó fue su voz. Una tonalidad distinta, pero flamenca. Lo estaba viendo por el circuito cerrado de televisión y entonces se abrió el plano y vi a Christina Rosenvinge. Era la primera vez que me llegaba su voz antes que su imagen, luego se lo conté. “Es la primera vez que me atrevo a cantar con Rocío, la otra vez sólo recité la letra del Romance de la plata” me dijo entre contenta y orgullosa. Rocío Márquez es una más de las mujeres y hombres que están cambiando el flamenco repartiendo libertad en su entorno. Recuerden que presentó a Niño de Elche en su disco y la gira de El niño (2014); que grabó la canción de Christina en Firmamento (2017) junto al Proyecto Lorca, un trío de percusión, piano y saxo que ha pasado de interpretar a los “contemporáneos” del Siglo XX al flamenco. Con Diálogos de viejos y nuevos sones (2018) se ha aliado con el especialista de música antigua Fahmi Alquai (líder de Academia del Placer) y Visto en el jueves (2019), un disco de versiones producido por Refree, es uno de los acontecimientos flamencos del año. Escuchen Luz de luna recreando la versión de El Cabrero sobre la interpretación de Chavela Vargas. Este verano se presenta en Pamplona con un proyecto junto a Jorge Drexler y aún tiene tiempo de hacer extensas giras en Francia, además de participar en varios proyectos más».

Rocío Márquez Visto en El Jueves

 


Juan Carlos Hidalgo Redpem

JUAN CARLOS HIDALGO (México)
México 70, de Bufi
«El título nos tiene que remitir por fuerza histórica hasta el Mundial de fútbol en el que El rey Pelé deslumbró al mundo en compañía de otros astros como Gerson, Tostao y Rivelino. La verdeamarela hizo de su manera de juego una refinada forma de arte; de un tipo diferente al que emana el tercer álbum de uno de los protagonistas de la escena electrónica mexicana. El disco retoma sonoridades latinas y algunas frases muy precisas —como en el tema titular— para explicitar sus intenciones. Mateo González hace memoria y retrofuturismo tirando de sintetizadores analógicos y percusiones varias para evocar un tiempo ido. El resultado, en el que destacan temas cantados como Brujerías e Hillalum (Amazonica), se acerca, por momentos, al sonido del grupo Titán en su período más electroso. La música electrónica que se hace en México gana enteros cuando se pregunta acerca de sus señas de identidad. La idea es que haya un equilibrio entre elementos locales y de universalidad propia del género; Semanauak Tsotsona –que está en náhuatl– y Máquina del ritmo alegan por ello. El músico cuenta que escuchó cumbia y chicha durante la gestación, pero también a Fela Kuti, a quien parafrasea y homenajea con el nombre de la obra. Desde tierra azteca, la electrónica latina levanta la mano y Bufi cierra en lo más alto con una Horsepower que se mantiene en el clímax total del baile. En general, una muy lograda abstracción aplicada al techno y otras variantes».

Bufi México 70

 


William Padrón Redpem

WILLIAM PADRÓN (Venezuela)
Oasis, de J Balvin & Bad Bunny
«Dicen que la cumbia es el nuevo punk, así que parece que el reggaetón y el trap son el nuevo folk. ¡Blasfemia! gritarán algunos. Parece obvio, pero fue sorpresivo. El colombiano J Balvin, cultor del legado reggaetón se juntó con el puertorriqueño Bad Bunny, una de las figuras más representativas del trap comercial y, entre los dos, gestaron ocho piezas que inicialmente son un reflejo de una acertada sonoridad urbana global pero que habla de un contraste de personalidad y busqueda hispana. Todo esto previo a su participación en el festival de Coachella. J Balvin, el comedido, quizás posea un discurso más accesible frente al vocabulario altisonante de Bad Bunny, el punk; de ahí que el equilibrio generacional de este disco tenga soporte y sus líricas muestren una arista social reconocible entre los jóvenes. No hay improperios políticos, porque a estas alturas poco o nada interesa sus nefastas decisiones. ¡Afrontémoslo! Este género usa las palabras que se dicen detrás de la puerta de la casa, situaciones que los padres fantasean o conversan entre amigos y por las que hay que castigar a los jóvenes si lo repiten en la calle. Digamos que si Trent Reznor canta “I want to fuck you like an animal” (Quiero follarte como un animal) en Closer, ¿Por qué Bad Bunny no podría cantar “Si quieres te lo meto pero será con odio”? ¡Vamos a calmarnos!
Aquí se toman riesgos sonoros, desde el afrobeat en Como un bebé junto al nigeriano Mr Eazi. Y hay guiños al rock en español de los 90: la participación vocal del argentino Marciano Cantero, de Los Enanitos Verdes, en Un peso; las fusiones saludan a la salsa y el dembow pero desdibujan toda línea caribeña, acercando armonías colombianas a la par de compases puertorriqueños, asumiendo todos sus matices. Yo le llego es una manifestación de esa convivencia latina y de la herencia rítmica a través del embudo y visión de estos dos personajes. Este álbum es un refrescamiento sonoro que no quiere imitar al reggaetón old school y que se esfuerza por ser diferente al que se está haciendo ahora. Es la suma de dos figuras que se encuentran en la mejor posición comercial de la industria y que pueden atreverse a tomar riesgos sin sucumbir a la comodidad de su estatus de superestrellas internacionales. Son apenas treinta minutos que no hacen daño, pero ponen a bailar».

J Balvin & Bad Bunny Oasis

 


Sobre REDPEM
La Red de Periodistas Musicales en Iberoamérica (REDPEM.IB) tiene como objetivo conectar a los periodistas especializados en música iberoamericana para intercambiar información, generar  contenidos, trabajar en conjunto con otras redes (de productores, promotores, agentes de prensa y festivales), facilitar contactos y compartir miradas sobre la profesión y, fundamentalmente, sobre el tema que apasiona a todos, la música.
Fundada en 2015, REDPEM agrupa hasta la fecha a profesionales de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Brasil, Venezuela, México, Estados Unidos y España y ha participado en distintos mercados y ferias musicales de América Latina (Circulart de Medellín, Colombia; FIMPro de Guadalajara, México y el Festival Jazz Ecuador) realizando talleres, debates y conferencias.