Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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sábado 26 de septiembre de 2020
Gato ‘E Monte

Recomendaciones REDPEM 82

Músicos como el brasileño Kiko Dinucci, el colombiano Gato E’ Monte y el argentino Julián Peralta, responden con canciones al conflicto social, político y urbano que caracteriza la coyuntura actual de sus países. Sobre sus obras más recientes nos hablan Fernando Rosa, Umberto Pérez y Gabriel Plaza respectivamente. Más allá de ello, la paraguaya Mavi Martínez nos acerca al embeleso de Reflexión, el tercer disco de las bogotanas Las Añez, en tanto que el mexicano Juan Carlos Hidalgo aborda el nuevo material de Sonex, y su paisano Homero Ontiveros habla de la reedición de ese texto magnífico y referencial que es el libro Los rostros de la salsa, del cubano Leonardo Padura.
Una entrega de la Red de Periodistas de Iberoamérica (REDPEM) cargada de la fuerza latina que palpita libre y revolucionaria aún en días de cuarentena.

 


 

Fernando Rosa Redpem

FERNANDO ROSA (Brasil)
Rastilho, de Kiko Dinucci
«El segundo disco como solista del guitarrista Kiko Dinucci, del grupo Metá Metá, es un desagravio al negacionismo cultural que se abate dramáticamente sobre el Brasil actual. Como una visión “imaginativa” del país, Dinucci rescata en música al Brasil real, creativo, musical, solidario que el gobierno de Jair Bolsonaro intenta apagar de la historia.

“Yo estaba atento de aquel sonido de Sérgio Ricardo en la banda sonora de (la cinta) Deus e o Diabo na Terra do Sol, de Glauber Rocha”, explica Dinucci en el portal de su trabajo. “Aquellos ecos también están en el Geraldo Vandré de Requiem para Matraga que está en el filme Bacurau, de Kleber Mendonça y Juliano Dornelles; y originalmente en la cinta A hora e a vez de Augusto Matraga, de Roberto Santos”, explica también.

“Los moribundos danzan / Las moscas ya nos cubren / Nadie puede parar / Ni la fe, el amor y la suerte / Vamos a explotar”, dicen los versos de Rastilho, canción que da título al disco. A lo largo del mismo, desfilan personajes como “Marquito”, que evoca a Marco Antônio Brás de Carvalho, diseñador mecánico y militante de la guerrilla durante la dictadura, asesinado en São Paulo. En otra canción, Gaba, con la voz de Juçara Marçal, se reverencia a la princesa angoleña Zacimba Gaba, esclavizada en Brasil. Y en Dada, Dinucci evoca a la pandilla del bando del caudillo Lampião, de la cinta Deus e o Diabo na Terra do Sol (disponible en YouTube). En el sonido impera el samba sofisticado que ya produjo obras como los afrosambas de Baden Powell, o la obra de grandes guitarristas como Rosinha de Valencia.

La bella portada, con frutas tropicales podridas, es de Pablo Saborido. Rastilho es un clásico moderno que “rescata” la imagen de los brasileños comprometida ante el mundo por un gobierno neo-facista, militarizado, autoritario y genocida».

Kiko Dinucci Rastilho

 


Redpem Mavi Martínez

MAVI MARTÍNEZ (Paraguay)
Reflexión, de Las Áñez (Colombia)
«Un bombo legüero y un pedal de loops. Cuerdas y distorsiones. Voces cristalinas y armonías. Reflexión es la muestra de la perfecta convivencia de dos universos que no es fácil pensar que coexistan en equilibrio. Aunar el folclore con sonidos modernos, electrónicos, es casi siempre visto como algo muy ambicioso y difícil de conseguir. Pero para mi sorpresa esta tarea es algo que el dúo bogotano Las Áñez cumple con sobrada genialidad en su tercer disco de estudio.

Las gemelas Juanita y Valentina nos regalan así doce canciones que parecen cinceladas con el pulso firme de un escultor, con el amor de un artesano y con la inteligencia de quien programa un sistema informático. Este par de hermanas gemelas nos abraza y nos hechiza con sus universos sonoros envolventes, donde capas de voces y texturas sobrias y profundas acarician nuestros cinco sentidos.

En sus canciones despliegan un minimalismo musical de excelente factura, valiéndose tanto de lo acústico como de lo electrónico, haciendo que estos planetas se amalgamen en una sublime armonía. El disco (como me gusta pensarlo) es un todo bien compacto, y en sus letras reflejan el arraigo a la tierra en la que uno vive, el amor por la naturaleza, el enamoramiento, la espiritualidad y hasta la autoexploración de la condición humana.

Resulta sustancialmente seductor el concepto de la reflexión y del reflejo. Pensar a las gemelas idénticas pero únicas a su vez. Hay músicas como Pueblito grande o Presente simple dignas de la banda sonora de Dark, serie alemana que plantea esa posibilidad de múltiples universos. Es así que también las canciones de Las Áñez tienen un carácter performático y cinematográfico, porque trascienden y proponen atmósferas magnéticas. En esa misma línea Catedral 1 y Catedral 2 son como un ritual emocional donde, si nos dejamos mecer por sus voces, podemos caer en un estado incluso de meditación.

Como en esa dualidad de un reflejo, el disco en sus canciones salta de un color a otro, así como de un aroma a otro. De temas hipnóticos y glaciares a estados cálidos y luminosos, como ir de Villancico a En la lucha, o de Una fábula a Un secreto. Además, las colaboraciones con Kevin Johansen (Al tiempo) y El Tuyero Ilustrado (A la música) siguen marcando ese camino de multiplicidad también aportando diferentes características y tonos.

Reflejo mío conmueve y asombra por la forma en que conjugan las voces humanas con las máquinas, haciéndolas compatibles al cien por cien. Es una muestra brillante de cómo desafiar límites puede traer buenos resultados. Canción migratoria despide el álbum y nos despierta del ensueño en el que nos sumieron. Termina el viaje pero nosotros ya no somos los mismos después de vivir esta experiencia de geometría sonora tan bien estructurada.

Uno sigue con su vida y se siente flotar en plena jungla de concreto, con los cinco sentidos elevados. Levitamos mientras el arrullo de estas chicas sigue retumbando en nuestras mentes y corazones. Así, Las Áñez son la confirmación de que en este mundo plagado de mal existe mucho, mucho, mucho bien. En tiempo de canciones manufacturadas y casi sin personalidad, ellas plantan su bandera. Y en efecto nos arman, componen para re-componernos. Nos cantan y sus voces son como hilos que bordan nuestras partes».

Las Áñez Reflexión

 


Redpem Umberto Pérez

UMBERTO PÉREZ (Colombia)
Gurbia, de Gato ‘E Monte
«El hambre acecha en los barrios marginales de Bogotá. Hambre de justicia, hambre de conocimiento, hambre de verdad. Y al hambre en esos barrios cerro arriba se le llama gurbia. Y Gurbia (Llorona Records y Discos Cabeza) es el título del debut discográfico del joven cantor Gustavo Casallas bajo el seudónimo de Gato ‘E Monte, lanzado en el ocaso de 2019.

Gato ‘E Monte se acompaña, únicamente, del chiflamero, una suerte de bandola “con corazón de tiple” con el que invoca la rebeldía campesina de la música llanera colombo-venezolana, la música carranguera y el son jarocho pero también del rap para retratar la inclemencia de la urbe capitalina.

En diez canciones tan arrebatadoras como súbitas, su autor, cargado del amor hogareño y barrial, conjura la pena y la nada cantando con rabia y ternura en las fauces del terror que se ha llevado a la gente que ha querido; en ellas se asoma una Bogotá luchadora y olvidada, montañera y fértil, nocturna y paranoica, solaz y solitaria, brutal y afectuosa.

Insondable y minimalista –apenas cuenta con la aparición de tres nombres sobresalientes de la movida de la canción y la música alternativa bogotana: El León Pardo, La Muchacha y Marco Villarreal– Gurbia es el trinar de un copetón que desata temporales y temblores, que no calla aunque callen los cantores».

Gato ‘E Monte Gurbia

 


Juan Carlos Hidalgo Redpem

JUAN CARLOS HIDALGO (México)
Bailando, de Sonex
«Desde hace años la tradición del son jarocho reconoció la necesidad de alimentarse de otras músicas para diversificar y enriquecer su estética sonora. En el pasado, la agrupación Sonex coqueteó con el flamenco y atravesó un momento en el que parecía que aumentaría exponencialmente la cantidad de sus seguidores, pero se quedó a punto del golpe de autoridad.

La calidad interpretativa que poseé jamás ha estado a discusión; la banda sabe como fusionar jazz o sonoridades africanas, y ahora se aventura hacia el pop contemporáneo (en el que cabe lo mismo el trap que el soul de nuevo cuño). De entrada, habrá que aplaudir el inconformismo y el salir de su zona de confort, aunque, sin duda, el resultado no conformará a los puristas.

También cabe mencionar que el tercer disco del cuarteto veracruzano es mucho más ambicioso de principio a fin: Greg Landau (Susana Baca, Maldita Vecindad, Los Cojolites) se encarga de la mezcla y John Greenham (Billie Eilish, Queensrÿche, Los Tigres del Norte) del masterizado. Las seis canciones que conforman el EP fueron producidas por los miembros del grupo y con todo y el riesgo calculado sigue mostrando la querencia por la cultura de la región del Sotavento.

Este esfuerzo, en el que destaca Jarana –con la participación del rapero Bocafloja e Ilan Barlavi–, ya puso a Sonex en la mira de los Grammy latinos –por muy cuestionados que sean. Con estas canciones la agrupación busca un punto de equilibrio entre lo actual y las raíces, sólo el paso del tiempo nos permitirá distinguir si este fue el punto de inflexión para una banda que tiene sobrados elementos para llegar lejos de verdad en el plano nacional, ya que sus conquistas han sido más bien lejos de México».

Sonex Bailando

 


Gabriel Plaza Redpem

GABRIEL PLAZA (Argentina)
Arcadia, de Astillero
«En los últimos años el pianista y compositor Julián Peralta se abocó a la creación de un nuevo repertorio para el tango canción con su grupo Astillero (banda que formó en 2005) y el proyecto paralelo Un disparo en la noche, que tuvo dos volúmenes.

El nuevo disco de Astillero, lanzado en medio de la pandemia y bautizado Arcadia es una obra conceptual con nuevo repertorio que supera todas sus búsquedas anteriores. La participación del cantor Chino Laborde, viejo compañero de Julián Peralta en la Orquesta Típica Fernández Fierro (una de las agrupaciones puntales de la nueva escena tanguera del Siglo XXI), y la asociación con el letrista Juan Serén, resultan formidables.

Los tangos de este disco fueron escritos en largas conversaciones de madrugada, a través del chat o del teléfono fijo (Peralta no usa celular). El disco emula un paisaje sonoro dramático, entre el caos, la tensión y el pulso agitado de esos laburantes al borde del colapso del gran Buenos Aires, donde habitan dieciséis millones de personas, y donde faltan servicios básicos como el gas, las cloacas o el agua potable.

Estos tangos cuentan la vida en los corredores del conurbano, las ferias a cielo abierto, las peluquerías en la calle, los changarines trepados al tren, los adictos buscando al transa, el destino fatal de dos enamorados, la corta vida de los pibes chorros, o esos paisajes de casas prefabricadas, viviendo a la orilla de riachos, contaminados por fábricas.

Arcadia es un disco contundente. Seis canciones resueltas en dieciocho minutos, que se aceleran en la virulenta y profunda voz del Chino Laborde, un cantor con un tono discepoliano –trágico, hiperrealista y rocanlero– que se mete en esos personajes que no habían sido contados en el tango. Los textos son bestiales y hablan de un tiempo presente con crudeza. La música de Astillero –la combinación de golpes que provoca ese ensamble de piano, dos bandoneones, contrabajo, violín y chelo–, además de la voz del Chino, resuenan con la intensidad de un viaje en tren hacia esa tierra olvidada por Dios y los gobernantes».

Astillero Arcadia

 


Homero Ontiveros REDPEM

HOMERO ONTIVEROS (México)
Los rostros de la salsa, de Leonardo Padura
«Dice Rubén Blades que la salsa puede ser considerada como literatura, y que Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes estuvieron de acuerdo con ello. Esta sentencia viene a raíz de las letras en las canciones con las que Blades transformó parte de la música caribeña y aparece en Los rostros de la salsa, el más reciente libro del escritor cubano Leonardo Padura, en el cual mezcla, precisamente, música y literatura.

Digo reciente y no “nuevo” libro de Padura ya que, poco más de veinte años atrás, se había publicado la primera edición de este trabajo en el que el autor entrevista a una buena cantidad de personajes que son parte fundamental de la historia de la salsa y, de alguna manera, de la música caribeña. En su página van apareciendo nombres como Mario Bauzá, Willie Colón, Rubén Blades, Johnny Pacheco, Cachao López, Juan Luis Guerra y Juan Formell, entre algunos más.

Cada uno de ellos va contando su relación con la salsa, su perspectiva, sus opiniones y hasta sus contradicciones. Aquí es donde radica lo interesante de este libro: nos va narrando parte de la historia, pero no a partir de un investigador, sino a través de las voces de los protagonistas. Cada uno de esas entrevistas se convierte en pieza de un rompecabezas que el lector ira armando conforme las va leyendo.

Padura parte de la charla, de la anécdota, y eso le da más cercanía al relato; asistimos a una conversación en un bar entre amigos, sin formalidades, pero con verdades. “Los rostros de la salsa es una historia oral en boca de protagonistas y testigos del fenómeno”, señala Raúl Fernández en la presentación de este libro. Sin embargo, detrás del trabajo de Leonardo hay lecturas que van más allá de la historia de la salsa. Una de ellas es la que muestra a una serie de artistas pensantes, que tienen posturas políticas, que se preocupan por su comunidad y que son capaces de argumentar el por qué de su música. Otra de las lecturas es la de entender cómo la música caribeña tiene una influencia significativa en toda la música de Latinoamérica. Y una más sobre el fenómeno cultural y social que significó la salsa para todo el continente.

¿Por qué hacer una reedición veinte años después? Porque a partir de esta lectura podemos entrever algunas luces para entender parte de la música latinoamericana actual, como por ejemplo el reguetón, del cual Blades menciona que “es el escape rebelde que encuentra en la monotonía rítmica y en la no complejidad armónica una explicación existencial”. Pero además, y muy importante, por que sigue siendo importante y relevante la influencia de la música popular y la posibilidad que plantea como contribución cultural, social, económica y política de América Latina y del Mundo, como bien dice Rubén.
Los rostros de la salsa se vuelve entonces un documento invaluable para quienes estamos atentos y tratamos de entender los caminos de la música latinoamericana».

Leonardo Padura Los rostros de la salsa

 


 

REDPEM EN MOVIMIENTO
Aquí una bitácora de algunas de las recientes actividades de los periodistas vinculados a REDPEM.

Jaime Monsalve estrena columna en El Malpensante
Con el nombre «El ruido y las nueces», el colombiano Jaime Monsalve estrena columna en la prestigiada revista El Malpensante. Su primera entrega sobre el músico Mariano Sepúlveda, reconocido guitarrista en distintos proyectos del ámbito tropical tradicional y psicodélico colombiano, ya puede leerse. Fue el cineasta español Fernando Trueba quien reconoció su talento llamándolo recientemente «el Jimi Hendrix colombiano». Se puede leer aquí.

 


Luisa Piñeros impartió taller
La periodista colombiana ofreció un taller titulado «Como circular por Colombia», como parte del seminario Posicionamiento y Desarrollo de un artista en Latinoamérica, que se llevó a cabo en la última semana de agosto. Sobre su participación, la también locutora de radio explicó: «Se trató de un seminario que ofreció una mirada periférica sobre los aspectos más relevantes a tener en cuenta cuando un artista busca girar por Colombia, aportando las pautas para formular una estrategia de circulación y difusión». El taller estuvo organizado por Emprende Música Latam.

 


Sobre REDPEM
La Red de Periodistas Musicales en Iberoamérica (REDPEM.IB) tiene como objetivo conectar a los periodistas especializados en música iberoamericana para intercambiar información, generar  contenidos, trabajar en conjunto con otras redes (de productores, promotores, agentes de prensa y festivales), facilitar contactos y compartir miradas sobre la profesión y, fundamentalmente, sobre el tema que apasiona a todos, la música.
Fundada en 2015, REDPEM agrupa hasta la fecha a profesionales de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Brasil, Venezuela, México, Estados Unidos y España y ha participado en distintos mercados y ferias musicales de América Latina (Circulart de Medellín, Colombia; FIMPro de Guadalajara, México y el Festival Jazz Ecuador) realizando talleres, debates y conferencias.