Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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jueves 2 de abril de 2020

Un día perfecto

Arco

El Puchero del Hortelano acaba de pasar a la historia, pero el granadino Antonio ARCO se «mayuscula» para arrancar en solitario con un álbum emotivo, de lirismo desbordante. En el traslado a la parcela visual de su primer sencillo, Modular viaja a los 90… y a las ternuras de la nostalgia.

El paralelismo con Lou Reed empieza y acaba en el nombre de la canción. No se pretendía, aunque el espíritu es similar: a veces, cuando se concentran todas las emociones de la inocencia en el disfrute de las alegrías pequeñas, nadie llega a estropear el día. Todo sale bien. Si al concepto le sumas la nostalgia, el efecto está garantizado. Las cámaras y grafismos de dos décadas, las gafas de sol Lennon –redondas, coloreadas, rescatadas de los años Beatles por Kula Shaker– y el coche con matrícula añeja, salir a hurtadillas de casa, mirar las nubes por encima, bailar ante los focos del coche cuando el sol ya se ha escondido… al más pintado le brota una lagrimilla, vaya. ARCO va desgranando sus hipótesis de raíz compartida –todo empieza por el mentado «a veces»– en una epopeya sin pausa que mezcla muchos aromas, desde los que enarcan las cejas escépticas hasta el universo tecnicolor de Fito Páez o el deje a tierra y paredes encaladas de Kiko Veneno. Al final, cuando las estrofas dejan de encadenarse y la música en fade out baja el telón a la aventura, la sonrisa pide asilo político en cada alma receptora. Y uno se queda tan a gusto…

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