Culturas contemporáneas de España y Latinoamérica a diario
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lunes 21 de septiembre de 2020

El alma de la fiesta

Jaime Lidell

Canterano del tecno más experimental de los años 90, poco a poco fue cambiando el rumbo hasta convertirse en el soldado más eficiente en la reivindicación del soul blanco.

Que nadie lo dude: el irresistible Compass es, lisa y llanamente, un gran disco de soul. Menos juguetón que el debutante Multiply (2005), con el que Jaime Lidell—ex Super Collider— dejó en claro que, en su carrera solista, la electrónica dejaba de ser protagonista para convertirse en apenas un matiz más.

Tres años después llegó Jim, el álbum que terminó de convencer al mundo sobre su talento para la «música del alma» y que lo convirtió en un súper ventas y en uno de los artistas más sorpresivamente premiados de aquel año.

Hoy llega Compass, que seguramente será igual de celebrado: su mayor mérito es que Lidell, que en directo es un verdadero showman, parece haber conseguido trasladar la alegría de sus conciertos a sus nuevas canciones, más acústicas y orgánicas que nunca, y en las que colaboran eminencias como Beck, Feist y Pat Sansone, de Wilco.

Disco del verano, señores.

El alma de la fiesta